lunes, 11 de noviembre de 2019

El Arte de Defenderse | Reseña

noviembre 11, 2019 0

 

 

Por  Antonio Rivera.

El Arte de Defenderse es escrita y dirigida por Riley Stearns (segundo largometraje de este director), una comedia negra con pequeños coqueteos en el thriller. Estrenada en Estados Unidos en julio de este año (2019), es protagonizada por Jesse Eisenberg, (Casey Davies) y Alessandro Nivola, (El Sensei).

Casey, un oficinista solitario e introvertido, un mal día sale a comprar el alimento de su mascota, un perro salchicha con el que vive en su apartamento, se encuentra con una banda de motociclistas que le persigue con aparentes intensiones de asaltarlo, mismos que lo golpean y dejan tirado en este pequeño mundo imaginario al que pertenece el personaje.

Nuestro protagonista decide evitar más situaciones como esta y explora algunas medidas precautorias para poder defenderse. Mientras regresa de una tienda de armas (muy populares en el país del norte) se encuentra con dojo de karate en el que conoce a El sensei, con el que llevará una relación más allá de las aparentes clases de defensa personal.  

Cabe destacar que aunque la película se desarrolla en gran parte dentro del dojo y el mundo del karate, para nada es un largometraje que hable sobre ello, como un Karate Kid (1984).  

 

El largometraje explora la masculinidad y los estereotipos que socialmente están establecidos en occidente. Por lo tanto, resulta una rara mezcla de un karate que se tergiversa contrastando con la ideología oriental y que acaba resultando en otro tema completamente diferente a lo que el protagonista buscaba en un inicio.  

Una comedia negra con dosis de humor y situaciones simples, interpretadas acertadamente por Jesse Eisenberg. La cinta resulta entretenida y logra tener giros argumentales muy concretos que dejan con una sensación de estar viendo un largometraje más intrépido que en estas películas artísticas con una trama lenta y compleja.  

El arte de defenderse es una propuesta americana independiente que con el tiempo podría convertirse en esta pequeña referencia de conversación cinéfila para charlar acerca de personajes solitarios que luchan contra sí mismos en un mundo donde los ritos sociales de iniciación, marcan un punto disruptivo de lo que somos (y lo que no seremos jamás), a partir de nuestras circunstancias sociales.  

Cine que bien vale la pena darse la oportunidad de ver. Una buena recomendación para tener en la memoria cinematográfica de cine sencillo bien hecho, sin reflectores y con un director con algo que decir. 

Trailer






Doctor Sueño | Reseña

noviembre 11, 2019 0
 

Por Diego Rodmor.

Uno de los estrenos más esperados y arriesgados de este año es sin duda alguna Doctor Sueño, filme que ahora se exhibe en carteleras y que involucra a varios nombres importantes presentándose como una propuesta que será difícil dejar pasar.

La película adapta la novela homónima de Stephen King y le da seguimiento a la historia de El Resplandor, novela escrita a finales de los setenta por el maestro del terror y dirigida de forma sublime en los ochenta por Stanley Kubrick, convirtiendo el relato en uno de los más icónicos dentro del lenguaje cinematográfico y la historia del cine.

Esto indudablemente significaba un titánico reto para Mike Flanagan, cineasta que lleva la batuta dentro de este nuevo e interesante proyecto y que, por si fuera poco, tiene al siempre genial Ewan McGregor como protagonista.

La película nos muestra a un Danny Torrance en la edad adulta, intentando superar sus problemas de alcohol y drogadicción, con un resplandor cada vez más débil y que ya no es lo que en algún momento fue. También el filme aborda a un grupo de siniestros personajes que se alimentan del resplandor de niños para mantenerse con vida, todos liderados por la hermosa Rebecca Ferguson. Del mismo modo, nos presentan a una niña que comienza a explorar sus poderes, mismos que son impresionantes. Poco a poco estas tres historias cruzarán sus caminos.

 

Como muchos recordaremos, existió una enrome polémica entre la relación de Stephen King con respecto al filme que adaptaba en aquel entonces Stanley Kubrick, cuestión que desembocó en un enorme pleito entre los dos autores debido a la diferencia de ideas y a la escasa fidelidad del filme con la obra de Stephen King, quien molesto con la adaptación que había elaborado el siempre obsesivo Stanley Kubrick, decidió realizar su propio filme de El Resplandor para respetar la esencia de su novela.

Teniendo esto como referencia, resultaba intrigante el proceso de elaboración de Doctor Sueño, trabajo que el mismo Stephen King ha aceptado de forma favorable y, quizá, buscando una reconciliación con aquel amargo capítulo vivido entre él y Kubrick.

Sin embargo, nada de esto hubiera sido posible sin Mike Flanagan, director de filmes medianos como Oculus o Ouija: El Origen del Mal pero encargado de la brutal La Maldición de Hill House, serie de Netflix que lo ha colocado como uno de los autores del género de terror a los que debemos seguirle la pista.

Mike Flanagan, quien además ya había adaptado el trabajo de Stephen King con El Juego de Gerald, se aventura a dirigir este ambicioso relato aceptando la responsabilidad y arriesgando su reciente éxito como director.

 

Temeroso llegue a la sala de cine, con ganas de ver esta adaptación pero también con el miedo latente de salir no sólo decepcionado, sino molesto por no hacerle justicia al universo ya establecido. Sin embargo mi sorpresa fue bastante grata y Mike Flanagan se ganó toda mi admiración al mostrar un balance estupendo dentro de este trabajo.

La película de Flanagan logra mostrar toda esa esencia de la obra de Stephen King y al mismo tiempo explora la nostalgia de una forma inteligente sin dejar de ser fiel a su estilo y presentando una historia más compleja, pausada, con una infinidad de momentos y situaciones que lograrán atrapar al espectador durante sus casi tres horas de duración. Varias de las escenas de la mítica película de Kubrick son recreadas y a pesar de ser una historia completamente diferente a la que vimos en el capítulo anterior, logra relacionarse y funciona como una segunda entrega.

Ewan McGregor está genial como Danny Torrance, es un actor carismático que sin problema puede interpretar a cualquier personaje y en este filme no es la excepción. Del mismo modo, Rebecca Ferguson está impecable como la líder del clan que asesina niños y entrega una antagonista bastante atractiva. Los demás actores no están mal y realizan un trabajo que en conjunto es grandioso.

La música era importante dentro de esta secuela y no decepciona al retomar temas del filme de Kubrick pero también mostrándose fresca, novedosa y funcionando al darle forma a las atmosferas que Mike Flanagan nos va presentando poco a poco.

 

Justo como lo demostró en La Maldición de Hill House, la película tiene una intensidad que se refleja en momentos pausados que estallan con escenas violentas, mismas que Flanagan no se molesta en censurar. Así como tenemos varios momentos aterradores o enternecedores -como aquel en donde Danny Torrance se asume como el Doctor Sueño- existen escenas con este grupo que asesina niños que son verdaderamente violentas, realmente fascinantes y que causarán impacto por lo gráfico en gran parte de los espectadores pero que muchos aplaudirán.

El tercer acto es magistral, un macabro retorno al pasado en donde no sólo veremos la última batalla entre los tres personajes principales sino también entraremos de nueva cuenta a aquellos lugares de pesadilla que ya muchos conocemos. Simplemente una delicia cinematográfica que termina por complementar este complejo largometraje y que será del goce de todos esos cinéfilos nostálgicos.

Quizá una de las más grandes fallas de este filme sea recrear escenas o volver a mostrar personajes de El Resplandor encarnados por otros actores. Sobre todo teniendo la facilidad de los efectos especiales por computadora que tanto abundan en las películas de estos días. Sin embargo, quizá sea un capricho personal y algo que le resultó incomodo a quien escribe esta reseña, pues fuera de eso el filme funciona y logra adentrar al espectador en la historia sin problema.

Al final Mike Flanagan sorprende al entregarnos una secuela interesante, diferente, estremecedora, con fascinantes ecos de Stanley Kubrick y de Stephen King pero que al mismo tiempo logra tener su propia voz. Un trabajo que reitera a este cineasta como uno de los más atractivos del género en nuestra actualidad.

La Maldición de Hill House 
(videoreseña)

 

viernes, 8 de noviembre de 2019

Las películas de la 67 Muestra Internacional de Cine

noviembre 08, 2019 0



Por Eduardo León.

Antes de que se nos escape de las manos este año 2019, no nos queda más que recomendarles ir a disfrutar de unas cuantas buenas dosis invernales de cine bastante propositivo, a partir del 15 de noviembre al 2 de diciembre en la Cineteca Nacional.

Como ya es tradición, la Cineteca selecciona el mejor material fílmico alrededor del mundo, y en esta ocasión son catorce los títulos que conforman la 67 Muestra Internacional; películas provenientes de Italia, Estados Unidos, Bélgica, Francia, Argentina, Suiza, Dinamarca, Argelia, Reino Unido y México.

Éste último país, inaugura la selección con Esto no es Berlín del director Hari Sama; una cinta muy chingona que nos habla sobre un puñado de chavos que tratan de hallar su identidad en los ecos del punk y el arte contemporáneo en el México de los 80s. (Tuvimos oportunidad de verla, así que esperen atentos el texto sobre esta peli).

Otra película mexicana que forma parte de la Muestra es la de El diablo entre las piernas, lo más nuevo del veterano director Arturo Ripstein en colaboración con su esposa Paz Alicia Garciadiego como guionista. Filme en donde se plantea la relación, los celos, el sexo y el deseo en una pareja adulta.

 

Diversas perspectivas empapan a esta Muestra, tal es el caso de El joven Ahmed, de los hermanos Dardenne, ganadora a mejor dirección en Cannes 2019; Por la gracia de dios, de François Ozon, que cuestiona los abusos de la iglesia a menores de edad; Varda por Agnès, de Agnès Varda, sobre la vida fílmica de la cineasta recientemente fallecida.

Las películas que representan a América Latina son: La odisea de los giles, de Sebastián Borensztein; Bacurau: Tierra de nadie, de Kleber Filho y Juliano Dornelles que ganaron el Premio del Jurado en Cannes 2019 y Papicha: Niña hermosa, de Mounia Meddour.

En los últimos títulos se encuentra Woody Allen, quien vuelve con Un día lluvioso en Nueva York; Despertar de la fiera: Dorgman, de Matteo Garrone; Genesis 2.0, de Christian Frei; Reina de corazones, de May el-Touhky y Ray & Liz, de Richard Billingham. Y ya para hacer más atractiva esta edición número 67, se proyectará la versión restaurada de La dolce vita, de Federico Fellini. Película que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1960.

Todos estos largometrajes comenzarán su exhibición el próximo miércoles 13 de noviembre en distintos espacios de la Ciudad de México los cuales son: cinco sedes de la UNAM, dos del IPN, complejos Cinépolis y Cinemex, el IFAL, Cinemanía Loreto y La Casa del Cine. Ya están avisados, aparten con anticipación sus lugares, y nuestra recomendación final es disfrutar de la 67 Muestra mientras beben unos ricos sorbos de Café con Cine.
Visita el micrositio para ver fechas, horarios y sedes.
https://www.cinetecanacional.net/micrositios/muestra67/ 

viernes, 1 de noviembre de 2019

Terminator: Destino Oculto | Reseña

noviembre 01, 2019 0
 

 
Por Rocío López.

Una de las franquicias de acción más reconocidas y queridas por el público es aquella que inició con Terminator (1984) y continúo con Terminator 2: Juicio Final (Terminator 2: Judgment Day, 1991). Aunque después se desprenderían tres películas más, ninguna estuvo a la altura de las dos primeras. Pese a estos tropiezos, llega a las salas de México Terminator: Destino Oculto (Terminator: Dark Fate), dirigida por Tim Miller, escrita y producida por James Cameron junto con David Ellison.

La historia se centra en Dani Ramos (Natalia Reyes), una joven mexicana que vive con su hermano (Diego Boneta) y su padre. Sin embargo, su tranquila vida se interrumpe cuando aparece un nuevo terminator (Gabriel Luna), el cual es enviado desde el futuro y con la misión de asesinarla, pero Dani contará con la protección de Grece (Mackenzie Davis), un cyborg (mitad humano/máquina). Ese será el comienzo de una nueva guerra entre máquinas mejoradas, que contará con la ayuda de Sarah Connor (Linda Hamilton) y T-800 (Arnold Schwarzenegger).

Cabe desatacar que Terminator: Destino Oculto es una secuela de la segunda entrega, por lo que desde los primeros minutos nos presenta a Sarah Connor en el psiquiátrico relatando los acontecimientos de el día del Juicio Final, en la que salvó a la humanidad del apocalipsis, esta introducción también servirá para poner a la audiencia en el contexto en el cual se desarrolla la trama de la nueva entrega.

Uno de los mayores aciertos es el regreso del elenco original, Hamilton es simplemente brillante, la actriz cuenta con 63 años, logra una interpretación verosímil sin necesidad de efectos especiales de por medio, además de que enseguida trasmite la química con Schwarzenegger como si no hubiera pasado el tiempo. Aunque en esta ocasión el actor australiano no lo veremos portando su clásica chaqueta de piel, grandes botas y lentes oscuros, es el encargado de darle el toque de humor y entrega una actuación sólida. 
 

Davis, conocida por su participación en el largometraje Tully (2018), esta a la altura de los protagonistas y encaja a la perfección. Por otra parte, uno de los desaciertos es el villano, ya que Luna, pese a sus esfuerzos, no representa una gran amenaza por lo que le quita credibilidad.

El guion a cargo del cineasta Cameron, reconocido por las películas Avatar (2009) y Titanic (1997), junto con David S. Goyer, Justin Rhodes, Billy Ray, entre otros, quienes no innovan, puesto que es la misma historia que vimos con anterioridad, sólo que ahora el salvador de la nueva resistencia es una mujer, el cual es otro punto a favor, debido a que el personaje interpretado por Reyes, es más notorio el arco de trasformación y no sólo eso, sino que también es el vínculo para que se aborde un tema actual e importante: el padecer de los emigrantes por conseguir el “sueño americano”. Asimismo, es interesante que la salvadora sea mexicana y no estadounidense como siempre suele ocurrir.

En cuanto a la dirección, Miller nos ofrece escenas de acción emocionantes, con enfrentamientos impresionantes bajo el agua. El también artista de efectos visuales consigue darle su sello personal con el humor ácido que lo caracterizó en su filme Deadpool (2016).

Terminator: Destino Oculto es predecible, no obstante, se arriesga con algunos giros argumentales que funcionan al final gracias a las magníficas actuaciones. Mantiene el equilibrio entre el drama, acción y humor, por lo que resulta ser una película entretenida. De igual manera, se apoya de la nostalgia y demuestra ser un homenaje de sus antecesoras y un digno final o el posible comienzo de un nuevo universo de esta saga. 
Trailer 

miércoles, 30 de octubre de 2019

Buñuel en México

octubre 30, 2019 0
 

Texto y fotografías por Eduardo León.

“Ha sido en México que me he hecho profesional del cine. Antes no era más que un aficionado. Aquí aprendí el oficio…”, mencionó alguna vez Luis Buñuel (1900-1983) y cuya frase trascendió hasta plasmarse en uno de los muros que nos darán la bienvenida a la exposición titulada Buñuel en México, que estará vigente del 30 de octubre del 2019 al 19 de abril del 2020 en la galería de la Cineteca Nacional.

La exposición está conformada por más de 300 piezas distribuidas en diez módulos, en donde cronológicamente y a través de la voz del propio Buñuel, conoceremos el desarrollo fílmico del cineasta en México. Desde Gran casino (1947) hasta Simón del desierto (1965), producciones mexicanas, nos permitirán observar más a detalle la mente del realizador a través de fotografías de locación, carteles originales, indumentaria, algunas de sus obsesiones puestas en sus películas y hasta la Palma de Oro que tuvo en sus manos por Viridiana (1961). 


“Hay que filmar con libertad”, aseguraba Luis Buñuel, según el especialista Javier Espada. Y para ser testigos de la visión del finado director, se realizará una retrospectiva con los 22 títulos que Buñuel rodó en México. Algunas de las cintas más famosas fueron restauradas como es el caso de: Los olvidados (1950), Él (1953) o Nazarín (1959); el resto de las películas serán exhibidas en un formato de 35 milímetros. El ciclo de cine se llevará a cabo del 1 de noviembre del 2019 al 2 de enero del 2020. 
 
Programación de noviembre

Gran casino (1 y 2 de noviembre)

El gran Calavera (3 y 5 de noviembre)

Los olvidados
(6, 7 y 8 de noviembre)

Susana (9 y 10 de noviembre)

Si usted no puede, yo sí (12 y 13 de noviembre)

La hija del engaño (14 y 15 de noviembre)

Subida al cielo (16 y 17 de noviembre)

Una mujer sin amor (19 y 20 de noviembre)

El bruto (21, 22 y 23 de noviembre)

Él (24, 26 y 27 de noviembre)

La ilusión viaja en tranvía (28, 29 y 30 de noviembre) 
 
 

Y ya para rematar este vistazo al patrimonio fílmico de Luis Buñuel, habrá también seis conferencias gratuitas (una por cada mes). Algunas de ellas son: Buñuel, un surrealista mexicano, impartida por Javier Espada; Buñuel en el contexto del cine mexicano, por Iván Ávila; El lenguaje onírico y cinematográfico en Luis Buñuel, reflexiones desde el psicoanálisis, por Alberto Montoya.

El costo general es de $65 pesos o $45 pesos para estudiantes, maestros, beneficiarios del INAPAM y menores de 25 años. Entonces ya saben, agenden su cita a partir de este 30 de octubre y celebren a los difuntos mirando aquel cine de hace varias décadas, que sólo alguien como el libre y surreal de Luis Buñuel, tuvo la capacidad de heredarnos.

Más información en: http://bunuelmx.cinetecanacional.net/

#ExpoBuñuelMx

viernes, 11 de octubre de 2019

Proyecto Géminis | Reseña

octubre 11, 2019 0


 

Por Oswaldo Magaña.

Con una estética hiperrealista, Ang Lee (Billy Lynn, 2016) presenta nuevamente una película rodada a 60 fps y que permite vivir una experiencia más enriquecedora en un filme de acción, hecha en 4k y 3d Plus. Pero esto ¿Realmente significa que es buena? 

La película Proyecto Géminis es un action movie que nos presenta al asesino a sueldo cincuentón Henry Brogen (Will Smith) quien decide retirarse pero al enterarse que ha matado objetivos inocentes, es fichado y perseguido para deshacerse de él. Sin embargo, al ser el mejor en su trabajo, es casi imposible liquidarlo hasta que Clay Verris (Clive Owen) envía a un clon suyo mucho más joven y fuerte para la misión. 

Hasta ahí la trama, todo lo demás se lo lleva la tecnología y los efectos especiales. Las escenas de persecución y los enfrentamientos de Smith consigo mismo joven y modificado en CGI lucen muy bien. Las secuencias como la de Cartagena en Colombia están llenas de acción. La película tiene todo: efectos especiales, stunt, panorámicas y locaciones, balas, peleas, un avión increíble como el gulfstream y todo lo que buscamos en una película del género. Gusto culposo aparte. 


A pesar de la espectacularidad del filme, se queda corta en varios aspectos, por ejemplo a nivel de guión, lo vemos en la relación entre Smith y su clon, quien al enterarse de su existencia paralela deberá decidir en qué bando se queda. Pero aunque el argumento es bueno, en pantalla no luce tan fuerte. No terminan de desarrollarse los protagonistas, de hecho el que resulta más interesante es el villano Clay quien ofrece una visión propia y una estructura mucho más elaborada. Mary Elizabeth Winstead (Danny) y Benedict Wong (Baron) funcionan como personajes clichés. 

El clímax de la película que se supone más épico, se ve más bien flojo si lo contrastamos con todas las secuencias de acción durante la película. Además del fallo garrafal en los efectos de la cara de Jr. al final. Y es que precisamente la espectacularidad de la imagen en pantalla, los efectos, pero sobre todo el hiperrealismo manejado por Lee (quien siempre ha experimentado con tecnología audiovisual) te mantienen en un estado de incredulidad durante toda la película, mirándola por momentos irreal. No te permite entrar en la historia. 

Puede sonar antitésico pero por momentos ver demasiada definición, demasiada realidad y tan revestida termina siendo inverosímil. Y eso se lleva la película por el lado equivocado, por aquel que, estoy seguro, Ang Lee no quería. Sin embargo resulta una buena película de género desde el momento en que experimenta, propone y crea un nuevo ambiente audiovisual. Desde luego si se le ve en 3D plus y en sala de cine. Como máxima habrá que recordar que demasiada realidad en pantalla a veces, si supera la ficción, pero no siempre para bien.

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El Pasado Que Nos Une | Reseña

octubre 11, 2019 0
 
Por Indira García.


After the wedding, título original de la película, es un remake de la cinta homónima del 2006 protagonizada por Mads Mikkelsen y dirigida por Susanne Bier (fundadora del DOGMA 95). Esta versión dirigida por Bart Freundlich tiene como protagonista a Michelle Williams quien lleva la batuta durante todo el drama.

A diferencia de la original, ahora es una chica la que tiene que viajar de Calcuta a Nueva York en busca de financiamiento para un orfanato en el que ella ayuda. En cuanto Isabel (Michelle Williams), llega a América y conoce al futuro yerno de Theresa (Julianne Moore) . Las cosas comienzan a complicarse y lo que iba a ser un viaje de dos días termina siendo una larga y agotadora jornada.

Los giros dramáticos que tiene la trama vienen uno tras otro sin parar, sobre todo después de que llega la boda. Los personajes se reencuentran con su pasado y con lazos que creyeron cerrados, noticias impactantes que cambian la vida y los grandes sacrificios que tenemos que hacer a lo largo de la vida por un bien mayor son el tema central de la película.

La fotografía es increíblemente bonita, tanto en las locaciones en la India como las norteamericanas. Cada escena con Isabel posando en el paisaje bien podría pasar por una postal o un cuadro perfectamente bien planeado. Si bien un remake era innecesario, estos pequeños detalles y el cuidado que tuvieron durante la producción justifica ésta nueva versión.


El cast no se reduce solamente a nuestras dos protagonistas, el esposo de Theresa (Billy Crudup) y su hija que se casa (Abby Quinn) cumplen su papel de forma maravillosa y son la pieza que termina de cuadrar el drama shakesperiano que carga la cinta.

El final es lacrimógeno a propósito, lo vienen trabajando desde el principio, pero a pesar de eso, se siente genuino porque la historia se puede imaginar y llevar a la vida real sin ningún problema.

La vista completa es buena, por momentos se siente larga pero no tediosa, solamente te hace desear que paren las desgracias a los personajes. Probablemente pasará sin gloria ni pena en la cartelera, pero es una buena opción para quien gusta de melodramas bien logrados.

Trailer