miércoles, 11 de marzo de 2020

Territorio | Reseña | FICUNAM 10

marzo 11, 2020 0

Por Carolina García.

Territorio es el segundo largometraje de Andrés Clariond que estrenó en la Décima Edición del Festival Internacional del Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México llevado a cabo del 5 al 15 de marzo en el marco del 60 aniversario de Filmoteca UNAM. 

El rodaje de 93 minutos relata el sueño paternal de una pareja mexicana encarnada por José Pescina, como Manuel y Paulina Gaitán, como Lupe. Tras nulos resultados de embarazo y luego de consultas médicas, se resuelve a Manuel como estéril. Los daños colaterales que surgen a partir del hecho, destiñen la pasión en la relación, convirtiendo al hombre en un sujeto impotente y a la mujer llena de deseo sexual. 

La normalidad en su casa rompe luego de recurrir a una inseminación fallida y por falta de recursos para un nuevo intento, Manuel le pide a un nuevo trabajador (que está bajo su coordinación) que sea donante, a cambio, Rubén, interpretado por Jorge A. Jiménez, se queda a vivir en su casa con la promesa de irse a Estados Unidos en unos días. 

A través de los fallos que se presentan en las resoluciones de la pareja, Clariond expone la estigmatización del género masculino en dos vertientes, la virilidad (en Rubén) y la caballerosidad (en Manuel), que, aunque no están peleadas, la película las divide para situarlas como una especie de virtud y defecto en dos personajes diferentes. 


En palabras del director, la película muestra al hombre en su condición más animal a través del instinto, el poder y, sobre todo, el sexo. He aquí el título del que goza el rodaje, se recurre a un término que describe al animal, aquél que se apropia del espacio a partir de su fuerza física, además de su audacia. A su vez, comentó que el cuadro de actuación de Lupe lo llevó a cabo pensando en un sujeto deseante, con capacidad de elección, cuidando en todo momento que la subordinación no existiera en su personaje. 

El cineasta, nacido en Monterrey, se encarga de reconstruir espacios comunes del mexicano, tales como el transporte en microbuses, albercas públicas y hasta la típica feria al aire libre con motivo de alguna celebración locataria. Su cine, hasta el momento, se ha plagado de proyectar espacios que cubren al mexicano, sus condiciones de vida a través de los lugares que habitan.

Vislumbre antelado.

Desde la composición del cartel, se entrevén los temas que construyen al filme, el placer humano que eleva al ser, que estalla en poros, que sacude las más oscuras de sus perversiones: el sexo, a través de un desenfoque total donde se observa a tres humanos desnudos. La mujer, sosteniendo sutilmente el rostro del hombre bajo el estereotipo del “protector”, mientras su cabeza está inclinada hacia arriba para ver al hombre con el estereotipo viril, donde parece ser que en cualquier momento dejará de sujetar a su esposo y elegirá por el goce sexual.

En 2019, Territorio fue acogida por la Selección Oficial del Festival de Cine de Morelia, tal como lo hizo el primer largometraje de Clariond en 2014 con Hilda.


jueves, 5 de marzo de 2020

Dolittle | Reseña

marzo 05, 2020 0

Por Carolina García.

En el 98, Eddie Murphy, bajo la dirección de Betty Thomas, protagonizó el éxito hollywoodense de la comedia infantil, Dr. Dolittle. Así, la historia ha sido retomada una vez más por la industria cinematográfica, ahora, a través del director Stephen Gaghan donde se resitúa al personaje estelarizado por Robert Downey Jr., en la época victoriana.

Luego de lanzarse a "la fama mundial" tras encarnar al icónico superhéroe del Universo Cinematográfico Marvel, en Avengers, Downey Jr. abandona la piel de Iron Man para convertirse en Dolittle, un doctor que posee la característica habilidad de comunicarse con los animales. Su personalidad se perfila por la repulsión hacia la humanidad y la miserable condición de destrucción que permea en el ser humano, una de las razones por las que este excéntrico médico no sale de su mansión donde habita con un gran mundo animal, donada por la reina Victoria.

Dolittle se embarca en una aventura, al lado de sus amigos animales, hacia el árbol del Edén para obtener el fruto que salvará a la reina de Inglaterra de una enfermedad mortal. Enemigos humanos, animales, el clima y seres mitológicos construyen los obstáculos durante la travesía.


Los primeros fotogramas de la producción se llevan a cabo a través de una animación que luego de unos minutos da pauta a un live action. Ésta se hace para dar a conocer un efímero planteamiento del problema, casi como pasa todo el rodaje en escasos 102 minutos: todo se plantea y todo se resuelve sumamente rápido.

El rodaje distribuido por Universal Pictures tiene una cuidadosa selección en el reparto, así como de su caracterización. Tom Holland, Emma Thompson, Selena Gómez y John Cena son algunas de las voces que construyen el mundo animal de Dolittle, sin embargo, hay un profundo descuido en la premisa, pues se compone de acciones exageradas y hasta absurdas, lo que vuelve muy notable la falta de sustento/puntos verosímiles (aún dentro de la acepción de un mundo extra-natural) durante el desarrollo y resolución de ella. Al elenco se suma un actor, también conocido internacionalmente, con un personaje no muy usual en lo acostumbrado dentro de su filmografía, Antonio Banderas como el padre de la esposa fallecida de Dolittle se desenvuelve como un antagónico que luego (Spoiler Alert) se vuelve un apoyo para el doctor.

Aunque esta nueva adaptación de la literatura infantil tiene una extensa labor con la apariencia de los animales, gracias a títeres y pantallas verdes, no hay tensión, miedo o suspenso por el desenlace, pues desde su inicio da muchas pistas al espectador para predecir el final sin ser visto.


jueves, 27 de febrero de 2020

Mi Último Amigo | Reseña

febrero 27, 2020 0

Por Carolina García.

Héctor Babenco fue un cineasta argentino naturalizado brasileño, mayormente conocido por El Beso de la Mujer Araña (nominada a los Oscar como Mejor película en 1986), hizo entrega de su último rodaje con Mi Último Amigo para retratar el lado oscuro de su vivencia tras el diagnóstico de una enfermedad terminal.

El director se da a conocer a través de uno de los rostros actorales más entrañables en la industria y arte cinematográfico para proyectarse. Colmado de un humor ácido, arrogancia, egocentrismo y un vivaz deseo sexual, Willem Dafoe encarna a Babenco a través del personaje de Diego Fairman poco antes de que el artista viajara a Estados Unidos para atacar el cáncer con un trasplante de médula ósea, luego de haberse contaminado gran parte de su cuerpo.

El rodaje vislumbra una de las fases más desgarradoras de una situación que requiere cuidado, paciencia y amor: la pareja. María Fernanda Cándido da vida a Livia Monteiro; en su personaje refleja la angustia, desespero y terror al observar la degradación físico-mental de su compañero de vida, al punto de estallar y renunciar tras malos tratos y continúa soberbia. No puedo cuidar de ti todo el tiempo (diálogo de Livia a Diego), ¿cómo vivir la enfermedad de otro? Entre paredes de hospital, olor a medicina, sangre a través de tubos, orina y un montón de inmundicia por los fallos en la salud; ser fuerte, ser egoísta, dejar tu vida y vivir la de alguien más, ¿qué hombre, Dios o diablo podría responder a la cuestión? Seguramente nadie, sin embargo, las decisiones y acciones propias harán reacción en quien la hace… ¿hasta cuándo no dar más?

Durante la estancia hospitalaria en Estados Unidos, la comedia surreal se hace presente mediante un personaje que comienza a frecuentar a Diego como una clase de Caronte moderno que quiere tomarlo para llevarlo “con sus superiores”, ¿la muerte?, ¿Dios? O ambos. 


La soledad que embriaga a Diego, luego de dar por terminado su tratamiento, no luce placentera y en cambio se envuelve en una profunda tristeza, es así como busca al pequeño amigo hindú que conoció en el hospital por encontrarse en la misma situación que la de él, así es como éste se vuelve uno de los lazos más sinceros que logra entablar (a través de la empatía), más aún, después de mirar la idiotez de la sociedad y los intereses con que se mira a los seres desprotegidos, siempre en beneficio propio, político, de poder… 

Cinematográficamente, la cinta de 124 minutos, se construye con pocos movimientos de cámara, ésta permanece en su mayoría con tomas estáticas que elimina el acercamiento al cine documental e impregna la huella del autor. 

Aunque el film devela la extenuante lucha e inmersión a la degradación durante el tratamiento del cáncer, Babenco no victimiza a su personaje principal, evita la conmoción para poder aceptar a un humano atiborrado de defectos que termina por sensibilizarse ante su errado egocentrismo. 

Sin tapujos, ni censura, también conocida como Mi amigo hindú, ésta es una producción brasileña de HB Filmes que tuvo fecha inicial de estreno para el 2015, sin embargo, llegará a salas nacionales hasta el próximo 28 de febrero y estará disponible en cartelera Cinépolis.


Rencor Tatuado | Reseña

febrero 27, 2020 0

Por Eduardo León. 


La película estrenada el 14 de febrero de este año, es la sexta obra del cineasta mexicano Julián Hernández. Un director que ha sido galardonado con dos premios Teddy en el Festival Internacional de Berlín por Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás dejarás de ser amor en el 2003 y por Rabioso sol, rabioso cielo en el 2009.

En el resto de su filmografía podemos observar historias que pueden enfurecer a las mentes tradicionales; observamos historias de desamor, de búsqueda introspectiva y de pertenencia. Películas que podrían acomodarse sin problema dentro de la categoría del Cine Queer en México.

Rencor Tatuado llegó en el día del empalagoso afecto provocado por una ola de consumismo exacerbado, como muestra de un cariño infinito hacia el otro. Sin embargo, la película presenta una realidad ficcionada, que, si se le mira muy de cerca y con atención, embona perfecto con esta decadente y homicida realidad a pesar de ambientar su historia hace más de veinte años atrás.

Protagonizada por Diana Lein, Irving Peña, César Romero e Itatí Cantoral, por mencionar sólo a parte del elenco, la película nos acerca a los costados de La vengadora, una justiciera que aniquila a todos aquellos hombres que corrompieron la vida de alguna mujer. Algo muy al estilo de Lisbeth Salander en Los hombres que no amaban a las mujeres.

Con esa misma facha punk-mal encarada en el carácter de Aída Cisneros, la actriz principal (inspirada en el personaje Lola la trailera de Rosa Gloria Chagoyán) y dentro de un México de inexistente justicia, el largometraje se posiciona dentro del género de thriller detectivesco arropado por una atmósfera de cine noir e influenciado por las películas de clase b mexicanas y por Iron pussy del director tailandés Apichatpong.


¿Y por qué es interesante? Aparte de ser una historia alejada del contenido y forma que caracteriza al cine de Rabioso (así se hace llamar Julián Hernández en Instagram), y a pesar de que el director se mantiene inclusivo en cuanto a la diversidad de géneros, temas y personalidades en la película, Rencor tatuado no se encasilla en las problemáticas del adolescente post-ruptura/conflicto amoroso como en Cielo dividido del año 2006. Ni tampoco intenta ser un filme de sexo poéticamente pretencioso como en Yo soy la felicidad de este mundo del 2014.

Rencor Tatuado se vuelve distinta porque el desarrollo de su trama nace a partir de un caso político en los años noventa, que involucraba al procurador Coello Trejo y a sus agentes, como un grupo que violaba mujeres. Entonces, la película encuadra este hecho noticioso en una relación de aspecto de 4:3 que se asemeja a un recorte, a una fotografía del pasado cargado con temas y crímenes aún perpetuados.

La cinematografía en blanco y negro para mostrarnos el presente (quizá nuestro presente ya desvaído) de los personajes y el color para reflejar su pasado, en un principio causan una ligera confusión en el transcurso de los acontecimientos, que junto al guion escrito en colaboración con Malú Huacuja del Toro y el misterio que plantea el largometraje de dos horas con treinta minutos, la vuelven un tanto pesada y poco digerible, inclusive en su desenlace carente de interés.

El mérito que sí tiene la película, es que, apoyada en su narrativa visual, interpretativa y sonora, propone una crítica hacia la justicia mexicana, los medios de comunicación, las ideas conservadoras y un grito de alerta y empatía hacia los feminicidios impunes que someten a gran parte de la sociedad mexicana, y que hoy en día están igual o más presentes que en aquella década de los noventa.

Como una opción en cartelera, en la que vale la pena invertir y cuestionar, y a casi dos años de su realización, Rencor tatuado continúa exhibiéndose en circuitos independientes de cine como en la Cineteca Nacional. Y como muchos medios la han titulado, es una pieza fílmica, una denuncia social que busca justicia por la violencia de género.


jueves, 20 de febrero de 2020

Las Olas | Reseña

febrero 20, 2020 0

Por María Lavanda.

Las Olas es un filme americano dramático con un tema social y familiar que vemos todos los días con algunas consecuencias trascendentales. La vida adolescente se suele relacionar con fiesta, drogas, relaciones, amor y desamor, si bien no es la primera vez que se llevan estos temas al séptimo arte, la manera en la que los plasma el director del éxito, Vienen de noche, con la intención de reflexión, aparenta el punto de vista en primera persona en ciertas secuencias con movimientos de la cámara, convirtiendo al espectador en un testigo más de las situaciones dentro de este drama. 

La trama gira en torno a un adolescente estadounidense que se encuentra en la meca del éxito para obtener una beca deportiva, un trabajo asegurado y sobre todo, la estabilidad de una pareja. Todo esto se derrumbada tras ciertos episodios a los que este chico, Tyler (Kelvin Harrison Jr.) debe enfrentarse y los cuales, no terminan como él espera. 

La película nos ofrece dentro de las dos horas de duración, un tema vivido a partir de dos perspectivas diferentes, directa e indirectamente. Una desde el personaje principal (Kelvin Harrison Jr.) y posteriormente, a partir de su hermana Emily (Taylor Russell M.). Sin embargo, utiliza a este último personaje como pretexto para crear una historia un poco separada de la principal, lo cual remota un poco a aquella serie británica SKINS, dónde cada episodio se trataba de la vida de un personaje diferente sin perder el hilo de la historia en general. 


Shults intenta jugar un poco con los enfoques de cámara y la paleta de colores, iniciando con tonalidades muy marcadas y cálidas, atascando cada habitación de un color diferente, haciendo alusión un poco a lo que se reconoce de Gaspar Noé, generando caos en combinación de escenas, luces, vueltas, pero volviéndolo un tanto estresante al espectador y cerrando cada una de ellas con un arcoíris de tonalidades cálidas y azules, cortando ahí la primera parte de la cinta. 

La segunda parte se nota perfectamente al iniciar de igual forma con un arcoíris de colores pero más pasteles, indicando un cambio de personaje principal y de un giro a la trama. 

Otra razón por la cual se pudiera hacer referencia a la serie británica SKINS, es por el soundtrack, utilizando partes de diferentes tracks para combinar con escenas sin guion que hablan por sí solas, enfocándose principalmente en grupos de la misma época como: Alabama Shakes, Tame Impala, entre otros que van por el mismo género. 

La fotografía es muy limpia, se aplaude el uso de lentes estilo “vintage” y abiertos en escenarios con playas, ríos, carreteras, así como los close ups a los rostros de los personajes para enfatizar un poco más el drama, sin embargo, la historia no ofrece algo diferente, más que la misma reflexión de siempre: cada acto tiene su consecuencia, actos cuyas consecuencias jamás se terminan. Los temas son bien manejados y en algunas partes puedes incluso empatizar con ciertos personajes, pero no viaja a algo más allá que el mismo drama familiar y adolescente que hemos percibido durante la última década en distintas series televisivas y películas extranjeras. 


viernes, 14 de febrero de 2020

Sonic: La Película | Reseña

febrero 14, 2020 0
 
Por Eddie Rinctoya.

Aún recuerdo llevar las manos sucias a casa luego de jugar con mis amigos de la calle, comía y me sentaba a jugar videojuegos que me transportaban a mundos diferentes. Acampar y jugar videojuegos era toda una travesía, en ambos se explorar mundos. Quizás por eso, a muchos nos gusta jugar videojuegos aún, porque son de las pocas cosas que podemos transportar de la niñez a la edad madura. La mayoría de los amigos de la niñez ya no viven en la misma calle, pero Sonic, Mario Bros y demás personajes con los que jugábamos, pueden venir corriendo desde un mundo externo hacia aquel niño que ahora juega de grande.

Sonic: La Película llega por fin a los cines tras un largo periodo de demanda en que los fanáticos obligaron a Paramount volver a diseñar a Sonic tras el mal recibimiento que tuvo. Y es que seguro, nadie se lo imaginaba así cuando el primer tráiler de la película salió, y tras su modificación, el nuevo diseño resulta positivamente para la cinta.

El film es la opera prima de Jeff Fowler y se enfoca para dos públicos: el infantil y los fanáticos de Sonic. La cinta cumple con todo lo que una película de viaje de héroe y road movie tiene como características, todo guiado de la mano del actor James Marsden. quien acompaña a Sonic en todas sus aventuras.
 
 
Llega a entretenerte pero no escapa de los clichés. Es predecible y con errores en algunos momentos de la historia, pero tiene un gran acierto, tener como enemigo a Jim Carrey como el Dr. Robotnik, quien se apodera del personaje y que a través de la película, puede llegar a recordar al Jim Carrey de los 90 como Ace Ventura (con toda la gama de gestos que tiene uno de los actores más famosos y multifacéticos de Hollywood).

Por otra parte, en Latinoamérica y más precisamente en México, surgió un debate sobre la persona quien doblaba al español a Sonic, tratándose del youtuber Luisito Comunica, quien por momentos es claro que su voz es reconocible pero que gracias a la dirección que tuvo de Mario Castañeda, logra equilibrarse logrando un doblaje que hará que te enfoques en la película y te rías de lo que le ocurre a Sonic en nuestro mundo.

Si les gusta Sonic la película les recomiendo:

Tron: legacy de Joseph Kosinski
Ready player one de Steven Spielberg
Warcraft: the beginning de Duncan Jones

Sonic: la Película los dejara con esa nostalgia e imaginación de cómo serían las aventuras de tu personaje de videojuego favorito en el mundo real, además de varias risas durante la cinta.
 
 

viernes, 7 de febrero de 2020

Los Caballeros | Reseña

febrero 07, 2020 0


Por María Lavanda.

Esta comedia negra centra a más de un personaje, comenzando por Fletcher (Hugh Grant), un afeminado y desinhibido espía que irrumpe en la casa de uno de los trabajadores (Charlie Hunnam) más fieles del gángster del momento, Mickey Pearson (Matthew McConaughey) un empresario formado por sí mismo y hecho burócrata por sus grandes habilidades para negocios con los de esta clase. El imperio Pearson se ve irrumpido por el rumor de su retirada, lo cual desata propuestas exorbitantes de dinero, sabotajes, muertes, saqueos y demás, todo esto contado claro, al estilo de nuestro director de acción preferido, Guy Ritchie, es decir, con excelentes diálogos de humor británico, juegos de palabras y sobretodo sus ya conocidos “modismos locales” 

Después de un su último filme, Aladdin (2019) esperamos el regreso de las películas “políticamente incorrectas” del director de Snatch: Cerdos y Diamantes. Los caballeros es una clara muestra de la adaptación al cine actual del director británico, pues algo que siempre va a destacar de sus cintas es: el vestuario, guión, soundtrack, escenas, entre otras.

Hablando de vestuario, Ritchie nos regala una sátira al estilo “burgues” londinense como es de costumbre, en específico de un par de gángster que se ensucian las manos con sangre para estar 100% presentable en sociedad, contrastando con un entrenador (Collin Pharrel) de buen corazón pero peligroso, con juegos deportivos de las mejores marcas conocidas por el mundo de la moda, haciendo gran referencia a estos grupos de “hooligans” de la ciudad del Big Ben.

Los Caballeros es justo una cinta llena de referencias y sátiras a grupos de pandillas londinenses, familias de granjeros, burgueses con problemas familiares y sobretodo, políticos y empresarios sentidos con sed de venganza, principal referente para que Guy Ritchie haga una historia. 

Otro punto que podemos darle a nuestro director de Rocknrolla, es la inclusión de la mujer con un papel principal y sobretodo fuerte; Michelle Dockery, interpreta a la esposa del magnate de la Marihuana Mickey Pearson (Matthew McConaghey), la cual siempre aparece en las reuniones de negocios del esposo, y quien también aparece con su propio negocio de taller de carros de lujo. Además de ver a una mujer empoderada, observamos también el cuidado con el que es tratado este personaje en la cinta, el respeto que le tiene el personaje del Sr. McConaghey le da un toque de comedia realzando la vanguardia social, sin perder el toque frío y crudo que tiene el director para matar, torturar y vengar. 

Si bien la cinta nos regala un triunfal regreso de Ritchie a pantallas grandes como el masacrador de criminales, escenas violentas con gracia y drama lingüístico en medio de una pelea, esta vez se debe admitir que faltó una variación de buen Soundtrack. Comenzó con un buen estruendo al principio utilizando toques de funk con, El Michels Affair, sin embargo, la cinta se va tornando con sorpresas y escenas nada predecibles. Conociendo a Guy Ritchie se espera que adorne ese sentir con una buena canción ahora con el estilo que presentó de Soul Beats, a diferencia de la locura de alternativo que percibimos en Rocknrolla (2008). 

Es muy temprano para predecir que este filme de Ritchie esté en muchas nominaciones próximamente, pero es casi seguro la inclusión a mejor vestuario para la entrega del Oscar 2021, que fue el cual superó por mucho esta vez el director.

Trailer