domingo, 25 de septiembre de 2016

SING STREET: ESTE ES TU MOMENTO | Reseña



Por: Elías Michel

Para un cineasta hacer una película musical es un volado, si te sale bien, el público la recordara por generaciones, y si te sale mal, lo más seguro es que nadie recuerde la existencia de tu largometraje. John Carney es un director que con cada película nos demuestra que el género musical sigue vigente, siempre y cuando, se tenga algo que contar. Su nueva película, Sing Street: Este es tu momento, es la tercera cinta de la trilogía espiritual conformada por Once (2007) y Begin Again (2014), y que notoriamente, se trata de su proyecto más personal a la fecha.

Sing Street nos remonta al año 1985 donde bandas como The Cure, Duran Duran, A-ha y Hall & Oates, por mencionar algunas, eran quienes dominaban la escena musical. El joven Cosmo lleva una vida difícil: sus padres están a punto de divorciarse, es transferido a una escuela católica (donde es maltratado por un compañero) y vigilado de cerca por el director de la institución. Un día conoce a una modelo llamada Raphina, de quien se enamora inmediatamente, siendo su principal motivación para formar una banda con sus amigos y así ganarse su corazón.


En el cine hemos visto cientos de historias de chico conoce a chica, asi que ¿Qué es lo que hace que Sing Street sea una propuesta fresca a pesar de que su argumento ya se ha visto en varias ocasiones?

Primero empecemos por el director, John Carney, quien es un experto en contar historias donde los personajes logran formar conexiones emocionales gracias a la música. En Once, nos enamoró con la historia de un músico callejero y una vendedora de flores. En Begin Again, nos regaló un punto de vista más cercano a la industria musical protagonizado por una compositora y un productor musical. Y en Sing Street, nos cautiva con la historia de un joven que forma una banda para conquistar a la chica de sus sueños.

Pero este film no es únicamente una historia de amor entre chico y chica, sino también, un homenaje fraterno entre hermanos, ya que el primogénito de Cosmo se convierte en su mentor y lo convence de que su banda debe sobresalir por ser originales y no por hacer covers (como cualquier banda amateur). Al final de la película, lo primero que querremos hacer será ir a abrazar a nuestros hermanos.

La química entre Cosmo y Raphina es muy buena, aunque por ratos nos recuerda a la peculiar relación entre Sam y Suzy de Moonrise Kingdom. La pareja de Sing Street sobresale gracias a la ternura y amor que Cosmo siente por Raphina, y que indudablemente, nos hace ponernos en los zapatos de Cosmo, porque cualquiera que se haya enamorado alguna vez sabe por lo que está pasando el protagonista. El actor Jack Reynor hace un estupendo trabajo como Brendan, consanguíneo de Cosmo, ya que le da redención al estereotipo del hermano perdedor y nos regala unos de los momentos más emotivos de la cinta. Sería injusto no hacer mención de los chavitos que completan la banda, ya que ellos se protagonizan las secuencias más divertidas y memorables de la película, gracias a los grandiosos números musicales que realizan.

No se puede dejar fuera el estupendo soundtrack, que sin duda alguna, juega el papel más importante dentro de la historia. Quien conoce el cine de John Carney, sabe que ese hombre es una fábrica de temas memorables para el cine contemporáneo. Cuesta trabajo imaginar un mundo donde no existiera Falling Slowly, o donde no escucháramos Lost Stars alguna vez en nuestra vida. Este film nos regala por lo menos tres temas que será imposible no tener grabados en la mente después de ver la película. La selección musical, tanto de temas existentes como de temas originales, es extraordinaria y la puesta en escena para cada número musical es un deleite, sobre todo aquel número que homenajea a una popular película de los 80s que será la fascinación de cualquier nostálgico de esa época.


Sing Street encaja perfectamente con el sentimiento feliz-triste con el que Raphina se refiere al amor en una escena de la película. Por un lado, tenemos una película muy divertida sobre las cosas que hace uno por conseguir sus sueños sin importar lo que digan los demás, y por el otro, tenemos la contraparte melancólica en la que vemos los problemas con los que lucha día a día nuestro protagonista como la ruptura familiar o el maltrato escolar.
Es aquí donde podemos responder a la pregunta de arriba (sobre lo que hacia especial a la película), es una obra realizada con un corazón enorme, una visión muy particular sobre el amor que pocas veces se ha visto en el cine y que se agradece en un mundo dominado por las películas de superhéroes, secuelas innecesarias y remakes.

Sin duda alguna, es la mejor opción que encontrarás en cartelera actualmente, la cual seguramente, aparecerá en las listas de lo mejor del 2016 a finales del año (incluyendo la de su servidor).
Tráiler

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