miércoles, 8 de agosto de 2018

Escobar: La traición (Loving Pablo) | Reseña


Por Carolina García.

I want respect, Loving Pablo (Fernando León de Aranoa, 2017)

De la literatura a la pantalla grande, la adaptación del libro Amando a Pablo, odiando a Escobar con el guion y dirección del ganador al Ariel en 2004 por mejor película iberoamericana con Los lunes al sol, Fernando León de Aranoa estrena Escobar: La traición.

Bajo la premisa quiero respeto, se cimentó la ambición a lado del exterminio poblacional en Colombia por el tráfico de drogas tratado desde sus entrañas por Pablo Escobar, el funesto narcotraficante que quiso corromper el sistema de su país, si no monetariamente a golpe de bala.

La época en la que la televisión estaba siendo testigo de hechos a nivel mundial, el rock invadiendo la parte occidental del mundo, Estados Unidos bajo la candidatura del presidente Reagen, mientras se daba el crecimiento del cártel Medallín en Colombia, con miles de kilos de cocaína para ser mezclados con lactosa e infiltrarse en la nación norteamericana. Loving Pablo es contada desde las pupilas de Virginia Vallejo, actuada por Penélope Cruz, periodista televisiva, amante y biógrafa de Escobar, interpretado por el español Javier Bardem.  Una cinta de 123 minutos que se cuenta a partir de un flashback narrado por la periodista con la propuesta de entregar una visión íntima.


Los hechos se encarnan en fechas reales exactas, el día de su entrega a las autoridades suscitado el 19 junio del 91, fuga de la cárcel (julio 21 del 92) o el momento de su abatimiento (diciembre 2 del 93), históricamente el recuerdo con la fijación de datos y países fueron desentrañados para quedarse en el rodaje.

En tanto al recurso narrativo usado es el mejor descubrimiento probablemente no visto en serie, película o documental sobre este hombre, pues la historia sigue siendo la misma y el final no se diga, que se ve enmarcada por la debilidad más grande de un delincuente, su familia. 

Entre los temas que más llaman la atención es la materia en que se ocupa el gobierno estadounidense, que pudo haber sido mejor rescatado, la verdadera razón por la cual Estados Unidos pidió la Ley de extradición en Colombia, el problema no yacía en la penetración de cocaína en el país, sino la pérdida monetaria que este consumo representaba para el mismo. Sin titubeos, la relación de un narcotraficante con el compromiso de credibilidad que adquiere una líder de opinión o informativa, su vínculo que no se ve tan entregado a la pantalla, unos cuantos regalos ostentosos con sexo y la declaración final de Vallejo.


La decisión de haber escrito un guion en inglés que se desata, la mayor línea del tiempo, en países de habla hispana (Colombia, Panamá), o fue difícil o ha sido una estrategia de distribución para ésta ¿por qué narrar la vida de un narco colombiano en inglés? Claro, que los regionalismos, paisa, regio, pelao, hijueputa, entre otros, no podían faltar, visten el contexto latino y no se dejaron a un lado. Aunque la aparición de Estados Unidos por la CIA, DPA y el FBI, representado por el agente Shepard (Peter Sarsgaard) viven en la médula ósea de la película, éste último encarnando al persecutor.

Para lo característico; situado en una época donde los colores, lo extravagante, aquellos aretes y flecos enormes eran lo exquisito, la única descrita así es Penélope cruz, con su maquillaje ochentero, al principio, un tanto exagerado (entendido por la clase social de la periodista) llevado a cabo por Ana Lozano, sin embargo, esta venida es única en ella, incluyendo los automóviles de los mismos años, los demás personajes parecen posicionarse más adelante de los 2000. La caracterización para el paso del tiempo reside en algunos cortes de cabello, el blanco en barba y cabello del protagonista.

La figura actoral por Bardem, personificado a lo cruel, despreocupado con algo de humor, no vacila con cada rato aprovechado para mostrar lo despectivo en su figura desbordante de obesidad alimentada por el vicio y el sedentarismo, un elemento que realmente mueve al espectador revolviendo la emoción entre la empatía del padre de familia sin olvidar lo abyecto de él mismo.  


El argumento funciona para el entretenimiento, esclarecer algo de historia junto a la vida del líder del cártel de Medellín aunado al buffet sangriento que rueda de inicio a fin. De una forma irreal pareciera explotarse el recurso de lo caricaturizado, tomando en cuenta la leyenda al principio de algunos hechos fueron modificados con fines de dramatización no sabemos cuáles sí y cuáles no, queda a sabiendas de su gente cercana lo que fue sobre el narcotraficante que atentó contra Bogotá en el 93 para volcar la Ley de extradición (en cinta se representa con el tiroteo de 12 bombas al país).

La biografía de uno de los hombres más buscados en el mundo con una aparente astucia para moverse durante un par de años fue coproducida por España-Bulgaria: Escobar Films, B2Y EOOD.  Escobar. La traición estará proyectándose en complejos Cinépolis a partir de este 10 de agosto a nivel nacional. El tipo de cine para quien gusta de las narco-biografías, una cinematografía ambientada en Latinoamérica pintada a lo pocho.

Trailer



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