jueves, 1 de noviembre de 2018

Broken Lance | Reseña


Por Eduardo León.

Película western de 1954 dirigida por Edward Dmytryk y protagonizada por Spencer Tracy, Robert Wagner y Katy Jurado. El nombre del realizador estuvo dentro de la lista negra de Hollywood en la fase anti comunista nombrada macartismo. Periodo que dejó imposibilitados laboralmente a varios guionistas y cineastas. 

Otro nombre que llama la atención es la de la tapatía Katy Jurado, quien estuvo nominada en 1955 al Premio Oscar por esta película a mejor actriz de reparto. Precisamente por su caminata en diversos títulos hollywoodenses como: One eyed jacks, The badlanders o High noon por mencionar algunas, la destreza actoral y belleza de Jurado han transgredido hasta nuestros días.

El Festival Internacional de Cine de Morelia en su décimo sexta edición recopiló una serie de filmes enmarcados por talentos femeninos en pantalla. Katy Jurado finaliza la selección del XVI FICM, en esta puesta en escena dentro del género en el que nace y palpita la industria estadounidense: la aventura del western.

La trama de la película gira en torno a la familia Devereaux, cuyos hijos adultos Joe, Ben, Mike y Denny son dirigidos por la tajante figura patriarcal, Matt Devereaux. Tras un conflicto con los ranchos vecinos, los Devereaux enfrentan un juicio legal en el que brotan todos los reproches y el pasado entre los varones novatos y la figura paterna dictatorial.

Es en este embrollo en donde volvemos a respirar las travesías épicas de los primeros héroes sin alteraciones físicas o súper poderes que acababan con el ocio del espectador. Pues el western recurría a elementos de acción enmarcados en encuadres panorámicos, tiroteos, confrontaciones en caballos y luchas campales. Todo aquel drama perfectamente escenificado por hombres.


Probablemente sea en este tipo de filmes en donde comenzaron a encasillarse los roles y estereotipos de género en el cine, los cuales transgredieron la pantalla, o el filme se nutrió del costumbrismo de aquellos años. En esta película podemos observar la valentía y bravura de los protagonistas masculinos en contraste con la vida pulcra y hogareña de los personajes femeninos.

El absurdo ideal por el amor definitivo, la otra mitad; el romance entre personas físicamente agradables; la ley y justicia dentro de la morada; la sumisión femenina y el sistema del star system hollywoodense para la venta de talentos como estereotipos de consumo para el público.

Todo aquello es sólo un vistazo de los aspectos que anudan a este género estadounidense altamente comercial que tuvo un gran impacto dentro de la sociología del cine mundial. Por otro lado, el largometraje fue desarrollado con la técnica del caleidoscopio, aislándonos en unos cerros y llanuras, abrazados por el conflicto y el sol veraniego. Una odisea naturalista y polvorienta predecesora a las historias simbióticas ejecutadas en CGI. 



A pesar de su fastidiosa y hazañosa sonorización, su narrativa simple ejecutada en tres actos y su engorroso tono melodramático, Broken Lance obedece a una lógica de entretenimiento del siglo XX, que vista desde esta actualidad se digiere como algo cómico, conservador o afable para una simple distracción lograda desde su ostentosa factura de producción. Pues a veces no es mala idea recetarse una que otra de estas joyas que en su contexto fueron un tremendo exitazo. 

Trailer


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