viernes, 8 de febrero de 2019

Van Gogh en la Puerta de la Eternidad | Reseña






Por Diego Rodmor.

Después de una ausencia de casi diez años, el cineasta norteamericano Julian Schnabel regresa con un proyecto en el que decide explorar los últimos años de la vida del famoso pintor post-impresionista Vincent Van Gogh. El prometedor largometraje además cuenta con el actor Willem Dafoe como protagonista, dándole un mayor atractivo a esta esperada cinta. Van Gogh en la Puerta de la Eternidad tiene una nominación al Oscar en la categoría de Mejor Actor por el trabajo de este extraordinario intérprete.

La película nos muestra al pintor holandés en Francia, relacionándose con diferentes miembros de la vanguardia como Paul Gauguin, interpretado de una forma genial y carismática por Oscar Isaac. Julian Schnabel nos hará testigos de la relación del pintor con estos artistas y de su pasión por la naturaleza, viendo también el proceso de creación de varias de sus pinturas más representativas así como el desafortunado ocaso de su vida.

El nuevo drama biográfico que Schnabel nos presenta es una obra atascada de belleza que se adentra en la decadencia que vivió este personaje histórico durante los últimos años de su existencia. El reconocido cineasta propone un viaje interno en el que nos muestra la soledad que acompañó a Van Gogh durante aquellas épocas combinando varios interesantes diálogos internos entre diversas escenas del largometraje. 

Resulta atractiva la forma en la que alterna secuencias llenas de colores en donde el pintor encuentra la felicidad entre la naturaleza, para después pasar a otras más grises en donde descubrimos la soledad del personaje y sus primeros brotes de locura. Visualmente es un trabajo admirable y existen fragmentos asombrosos en donde la imponente naturaleza envuelve al personaje llenándolo de inspiración. La música de piano que acompaña a esta película es sencilla, sutil, pero termina dándole una sensación de melancolía al relato haciéndolo aún más interesante.


A pesar de contar con varias escenas en las que observamos cómo pinta algunas de sus más conocidas obras, el filme se enfoca más en los problemas psicológicos que padeció el holandés. La cámara cumple un papel fundamental dentro de la historia utilizando un constante movimiento para reflejar esta mente fragmentada y volviéndose fija durante los procesos creativos de Van Gogh y su exploración de la naturaleza.

Van Gogh en la Puerta de la Eternidad quizá no supere a otras obras del cineasta como Antes Que Anochezca o El Llanto de la Mariposa. Sin embargo es una buena propuesta que muestra la fragilidad de este artista del siglo XIX a través de una interpretación soberbia.

Si algo es completamente destacable dentro del filme es la actuación de Willem Dafoe como Vincent Van Gogh. El actor está imponente en su trabajo y entrega una interpretación llena de matices en donde las miradas y los silencios logran expresar mucho más que las palabras intensificando aquellas dudas que lo gobiernan y que logran percibirse en todo momento. Los actores secundarios también están formidables. Oscar Isaac sobresale encarnando a Paul Gauguin y los diálogos que entabla con Van Gogh sobre el significado del arte son deliciosos. Del mismo modo destaca Rupert Friend, quien interpreta a Theo, hermano del pintor. Ambos personajes servirán de apoyo durante el filme para salvar a Van Gogh de las garras de la soledad. Mads Mikkelsen, Emmanuelle Seigner y Mathieu Amalric tienen también una breve pero intensa participación dentro del largometraje.

Quizá la nueva cinta de Julian Schnabel no supere a otros trabajos anteriores del cineasta. Sin embargo Van Gogh en la Puerta de la Eternidad es un proyecto interesante que destaca por la calidad de sus actuaciones y por los aspectos técnicos que la conforman. 

Mira nuestra vidoreseña a CARTAS DE VANG GOGH




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