lunes, 29 de julio de 2019

Atardecer (Napszállta) | Reseña




Por Carolina García.

En 1910, la capital de Hungría se habitaba de ropajes elegantes, vestidos largos, trajes y sombreros, siendo éste último la manzana de la discordia en Atardecer

"El antiguo reino austrohúngaro reina sobre muchas naciones y resuena con la conmoción de sus lenguas. La nueva metrópolis de Budapest, la ciudad hermana y rival de Viena, prospera y su nombre es conocido en todo el mundo". El contexto que envuelve al espectador a partir de estas primeras líneas se describe como aquel que se desarrolla pocos años antes de la Primera Guerra Mundial, justamente, con el detonante del asesinato del archiduque austro-húngaro Francisco Fernando.

La película dirigida por László Nemes hace un recorrido a la vida de Írisz Leiter (Juli Jakab) quien busca entrar como diseñadora a la tienda de sombreros fundada por sus padres fallecidos en un incendio cuando ella apenas tenía dos años, pero el actual director de la tienda Leiter, Oszkár Brill (Blad Ivanov), le niega quedarse en ésta por un secreto a voces que se va desentrañando en claves, con más acción y poco diálogo. Al cabo de minutos, la premisa va trastocando con el descubrimiento del pasado Leiter y el ser mismo de Írisz.


Con un contenido histórico dado a través de periódicos y pregoneros, "ola de calor en Budapest", las tiendas de sombreros representan la civilización en Budapest, más una despreocupada contaminación por la invasión industrial y, cuando menos lo esperamos, la mente nos da vueltas por no saber qué sucede en aquellos cuadros fotografiados a cámara en mano, con un misterio acompañado de colores oscuros contrastando con las mañanas luminosas. ¿Qué esconden aquellos hermosos accesorios que se portan en las cabezas? O más aún, ¿qué esconden sus vendedores?

"El horror de este mundo se esconde detrás de estos objetos infinitamente bellos…" Sin lugar a dudas, éste es uno de los diálogos más perturbadores pues habla de una maldad oculta detrás de la belleza, pero en realidad asevera lo sombrío del ser humano a causa del mundo material, estético y superficial en una sociedad que apenas construía su nombre (donde la actualidad no se escapa de ello). 

El film se rodea en un éter de violines que aceleran la incertidumbre angustiosa del personaje al punto del desespero, la intriga y el encanto que provoca Juli Jakab con su mirada abrumadora que ensordece al mismo tiempo.

 

El paso de la cinta se da a través de una inmersión conjunta con la protagonista, la visión se desarrolla en un cuadro casi cerrado acompañando al personaje principal sin perderlo un sólo segundo, lo que ha marcado un estilo cinematográfico en la filmografía de Lázló, con al menos El hijo de Saúl (Saul fia, 2015) y ésta, que lejos de poder comparar ambos films, se vuelven un punto referencial en la expresión del director húngaro —El arte es por su técnica (techné) —, pues ambas recuperan la misma, que inevitablemente sumerge a la audiencia (a pesar de la barrera pantalla-audiencia), desde dos marcos contextuales diferentes, la visceralidad de uno de los hechos históricos más repudiados en la existencia humana con Saul fia y el oscuro ser del hombre también, pero desde lo “superfluo” con Atardecer. El cineasta nos hace caer en un desespero y preocupación desorbitante.

Aunque la estilística del director es pasmosa sin lugar a dudas, la película evoca, por su forma, a otra más, que fue galardonada por el Festival de Cannes en 2002 con una Palma para el actor Olivier Gourmet, El hijo (Le fils), una cinta francesa donde el espectador es llevado desde una visión igualmente a cuadro cerrado desde el actor principal, una manifestación llevada a cabo 17 años antes por los Hermanos Dardenne. 

Acogida en el Festival de Venecia 2018, nominada a dos copas Volpi (Mejor actor y Mejor actriz), Atardecer o Napszállta (título original), es un rodaje húngaro que se resuelve con un estallido revolucionario, más caos dentro del caos. La sangre humana que corre en medio de una guerra se vuelve la iluminación y el descubrimiento en la vida de Írisz.

Video-reseña El Hijo de Saúl



Trailer Atardecer


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